¡Traición, guillotina y destierro en pleno desastre financiero!
El Consejo de Administración de la Cooperativa de Provisión de San Pedro de Colalao desató una cacería de brujas sin precedentes, impulsando la expulsión de decenas de socios bajo la acusación de haberlos abandonado a su suerte en medio de la peor crisis de la entidad. Con deudas asfixiantes acechando desde ARCA, el Sindicato y la Obra Social, las autoridades decidieron cortar cabezas masivamente, denunciando una “desvinculación absoluta” de los miembros.
¡La sangría llegó a tal nivel de arbitrariedad que el propio Instituto Provincial de Acción Cooperativa y Mutual (IPACYM) tuvo que intervenir de urgencia para frenar la masacre institucional!
El organismo rector advirtió severamente a la cooperativa que estaba pisoteando el derecho constitucional de defensa de los acusados y frenó sus dudosas expulsiones directas. Acorralados, los directivos se vieron obligados a publicar edictos brindando un plazo perentorio de apenas cinco días para que los socios presenten descargos, bajo la amenaza latente de echarlos para siempre.
Las autoridades de la cooperativa justifican esta purga despiadada con discursos incendiarios, alegando una brutal “falta de compromiso con la sustentabilidad institucional” y un abandono que viola la esencia misma del esfuerzo propio. Mientras los dirigentes afirman, en actas dramáticas, haber realizado gestiones titánicas y desgastantes para mantener el servicio a flote, los socios marginados se enfrentan a una humillación pública sin precedentes