¡El escándalo sacude los cimientos del Colegio de Abogados de Tucumán!
El Tribunal de Ética y Disciplina dictó una sentencia implacable contra el letrado Ignacio Walter Rodríguez, suspendiendo su matrícula profesional por 30 días tras hacer lugar a la grave denuncia de la Dra. Susana Fátima Díaz. Esta sanción fulminante, que mancha su legajo disciplinario de por vida, expone las oscuras tramas de inconducta y faltas a la ética en los pasillos judiciales de la provincia.
¡Pero la pesadilla judicial de este abogado está muy lejos de terminar! Como si una suspensión no fuera suficiente castigo, el Tribunal de Ética tuvo que intervenir de oficio y requerir a la Mesa de Entradas Penal el estado de radicación de nuevas y explosivas denuncias en su contra. Específicamente, se investiga una denuncia penal donde el ciudadano Luis Miguel González lo señala directamente en calidad de imputado.
Aunque Rodríguez logró esquivar por un pelo otras acusaciones que fueron desestimadas y archivadas por el mismo tribunal disciplinario (como los casos de Luis Ángel Figueroa y Beatriz Correa), la incesante sumatoria de causas dibuja un perfil rodeado de extrema polémica. El cerco se cierra rápidamente sobre este profesional, cuyo nombre ya es sinónimo de controversia, dejando a la vista que nadie es intocable ante la lupa de la justicia y la ética